TUS PÁGINAS

miércoles, 20 de junio de 2012

TOMARÉ NOTA


"Una anciana llevó a su hijo a ver a Gandhi. Tenía problemas con el niño ya que no hacía lo que ella le decía que hiciera y pensó que si Gandhi hablaba con él, Gandhi lograría que él obedeciera. Finalmente logró una cita con él y ella le dijo a Gandhi: -Dile a mi niño que no coma azúcar-. Ghandi dijo: -No le puedo decir que no coma azúcar-. Ella dijo: -¿Por qué?-. Él dijo: -No le puedo decir que no coma azúcar-. Y agregó: -Trae a tu niño en 30 días-. La señora veneraba a Ghandi a tal grado que no lo cuestionó. Simplemente se marchó y 30 días después regresó. Nuevamente dijo: -Dile a mi niño que no coma azúcar-. Ghandi miró al niño y le dijo: -No comas azúcar-. Ella le preguntó: -¿Por qué no podías haber hecho eso hace 30 días?-. Él dijo: -Es que hace 30 días yo estaba comiendo azúcar-"