miércoles, 22 de enero de 2020

LO QUE NADE TE CONTÓ SOBRE CÓMO CONSEGUIR EL ÉXITO EN LOS NEGOCIOS

Los milagros no existen. Ni en los negocios, ni en ningún otro ámbito. Detrás de cada historia de éxito, en cualquier esfera social, hay un largo proceso de: visión de futuro, determinación, aprendizaje, compromiso, trabajo duro, esfuerzo, tejido de alianzas... y por qué no decirlo, también "ayudas".


Acertar a la hora de aunar todos esos factores, y tener la fortuna de ser bendecido por los caprichos del azar, puede desencadenar aquella parte visible que todos pueden apreciar y pocos llegan a entender.

Entre todos esos factores que contribuyen al desenlace final que todos desean, me voy a detener en dos que estamos relativamente acostumbrados a reconocer desde un punto de vista psicológico, pero que me ha parecido interesante revelar desde una perspectiva tecnológica, por los matices que aporta. No os asustéis por la apariencia de los enlaces. El primer párrafo es muy fácil de entender:

Son la  tenacidad y la resiliencia.

La tenacidad hace referencia a la resistencia a los innumerables obstáculos de todo tipo que irán apareciendo en el camino. Si en una vida común y corriente, el día a día ya nos va presentando ciertas dificultades, cuando se trata de abrir una nueva ruta hacia una cima inexplorada, hay que estar muy preparado para afrontar lo que de antemano sabemos desconocido, con gran determinación.

La mejor parte de este arduo tránsito la aporta la resiliencia. todo ese bagaje de experiencias insustituibles, irrepetibles, irreproducibles y muy personales, que nos han ido poniendo a prueba durante el proceso, han ido acumulando una tremenda cantidad de energía, como hace el arquero cuando tensa la cuerda, que al liberarse desarrolla un efecto sorprendente.


O como en el judo, que aplicando el "principio de no resistencia", pretendemos aprovechar la fuerza del adversario en nuestro propio beneficio.

Si lo entendemos y aprendemos a aplicarlo, el éxito puede estar servido.