sábado, 2 de febrero de 2019

DARLO TODO


No mires atrás, no mires a los lados, no mires a los obstáculos... mira, concéntrate, enfócate, obsesiónate con la victoria. Ya habrá tiempo de analizarlo todo.

La oportunidad que proporciona cada instante es efímera e irrecuperable.

Cualquier distracción, por nimia que parezca, puede tener consecuencias desfavorablemente determinantes en el resultado. Si tienes claro el objetivo, si confías en ti y estás convencido de poder lograrlo, aíslate de cualquier interferencia.

Si ha de fallar alguien, que sea el otro, el entorno, las circunstancias. Tú no puedes permitirte el más mínimo error, pues los demás estarán atentos para aprovecharlo.




Sólo hay una minúscula diferencia entre el ganador y los perdedores.

Que no seas tú la causa.


viernes, 1 de febrero de 2019

MUY DE VEZ EN CUANDO...

...tienes la oportunidad de conocer personas que parecen salidas de otro planeta.

No porque tengan un aspecto diferente al tuyo, sino porque poseen una capacidad de superación, de sacrificio, una disciplina, una clara visión a largo plazo de los objetivos que pretenden conseguir, un robusto "por qué" quieren conseguirlo, una inquebrantable voluntad y una determinación que no existe la forma de detenerlos.

Si además están dotados de unas formidables aptitudes para la comunicación, aderezadas con una sencillez, naturalidad, nobleza y humildad difíciles de encontrar, si no de "extra", sí que podríamos calificarlos de "supraterrestres".

Compartiendo simplemente su experiencia vital, son capaces de contagiarnos de sus sueños, de vibrar con ellos cuando se enfrentan a la adversidad, de sentirnos vencedores con ellos cuando alcanzan sus metas y doloridos con sus contratiempos.

Parecen de otro planeta, pero están aquí, conviven con nosotros cada día, los tenemos al alcance de la mano y podemos aproximarnos a ellos para contagiarnos de su pasión por lo que hacen y adaptarla a nuestros propósitos.

Mi aportación de hoy va dirigida a colaborar con la posibilidad de, con su ejemplo y ayuda, poder convertir sus competencias en una epidemia. ¡Qué digo epidemia, mejor pandemia que nos alcance a todos!

¡Cuán diferentes serían las cosas si nos contagiáramos, aunque fuera en una mínima parte de su forma de enfrentar la vida!

¿Por qué no derivar muchos más esfuerzos, en todos los órdenes, a potenciar este tipo de actitudes en lugar de otras vanalidades, conformismos y enfrentamientos?