domingo, 4 de abril de 2021

EFEMERILIZACIÓN HECHA FÁCIL

Hacer más con menos o hacer lo máximo con lo mínimo.

¿Qué frena a muchas personas para ser dueños de su propio negocio?

La inversión y la experiencia.

¿Y si ambas dejaran de ser excusas justificadas?

SI encontramos una utilidad a la tecnología, disponible hoy en día en todos los hogares, para facilitar enormemente el inicio de una actividad empresarial sin siquiera tener que salir de casa, estamos poniendo a disposición de millones de personas por todo el mundo una oportunidad profesional que da solución a la tremenda debacle socioeconómica que está padeciendo la economía mundial.

Si una persona puede utilizar un teléfono inteligente, también puede ser un empresario de la nueva era. Un emprendedor del siglo XXI.

Cualquier negocio necesita clientes.

¿Y si todas las personas que consumen energía, telecomunicaciones y otros servicios básicos en su casa fueran potenciales clientes de una revolucionaria oportunidad de generación de ingresos?

¿Y si la única condición que habría que aceptar para ser cliente fuera estar dispuesto a conseguir una reducción en las facturas mensuales?

¿Y si para los que estuvieran interesados en ahorrar existiera además la posibilidad de conseguir unos ingresos extra mensuales basados, precisamente, en ese consumo recurrente de servicios esenciales?

Pues ya es posible.