TUS PÁGINAS

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domingo, 3 de marzo de 2019

DESPEGUE


Estamos de celebración. Este año se cumplen las bodas de oro del hombre y la Luna. Allá por 1969 se alcanzó el logro más impresionante de la Historia de la humanidad. Por primera vez dos hombres pisaron su superficie. Hasta el día de hoy, sólo una docena han disfrutado de la experiencia.


Desde el mismo emplazamiento que despidió a los astronautas del Apolo XI, ha partido ahora la nueva nave heredera de aquella gesta impulsada por el cohete Halcón 9.


Si el propulsor Saturno V levantara la cabeza quedaría impresionado por los enormes avances que se han producido en todos los campos de la Ciencia y la Tecnología, pero sigue siendo hasta la fecha el único que puede rubricar la hazaña de trasladar al ser humano a otro cuerpo celeste distinto del que le vio nacer.

Y hablando de celebraciones y de lanzamientos...

¡Ya puedes conseguir tu servicio de telefonía móvil GRATIS!

Ya puedes iniciar un micro negocio trabajando en casa, con libertad.


martes, 26 de febrero de 2019

SENTIDO COMÚN



No es sino tu mente la que crea tu realidad. Si no se producen cambios en tus percepciones, en tus experiencias, en tus creencias... nada cambia, todo sigue exactamente igual. Solo tu mente puede cambiar los patrones, los paradigmas, los protocolos... que utiliza habitualmente. Y solo tú tienes el control para cambiar tu mente, o alguien a quien tú autorices. ¿A quién le estáa dando permisos? ¿Te está yendo bien?

miércoles, 16 de agosto de 2017

QUOD QUISQUE POSSIT, NISI TENTANDO NESCIAT

La cita es de Publilius Syrius, la 2ª foto, de un busto erróneamente identificado hasta hace poco con el de Publio Cornelio Escipión Africanus, el tormento de Aníbal. Ejemplo de grandes generales que no supieron desenvolverse en la arena política con la misma destreza con que lo hicieron en el campo de batalla. De sus aciertos y de sus errores, ¡tenemos tanto que aprender!



El verano es un buen periodo para incrementar el tiempo dedicado a la lectura. Hacía mucho tiempo que no me leía una trilogía del tirón. Además esta vez ha sido apasionante. No sólo repasa la Historia con un gran detalle, sino que profundiza en la humanidad de los personajes, en lo que pasa por sus cabezas, en la psicología de las decisiones, en la responsabilidad del mando, en la soledad de la incomprensión... Genios hay pocos y sus actos, con frecuencia, resultan muy alejados de la lógica de las mayorías. A veces, lo único a su favor es la contundencia de los resultados. El absoluto respeto y obediencia de sus subordinados acaba siendo la esencia de su trascendencia. Liderazgos llevados al límite. Muchos ponen su vida en las manos de otro que conscientemente las sacrifica por un fin superior.

Cruel lucha de egos entre grandes personajes. Recuerdos del pasado, que no dejan de formar parte de la más rabiosa actualidad.

Santiago Posteguillo

domingo, 4 de octubre de 2015

COMPRENSIÓN, COMPASIÓN Y PACIENCIA



Escucha, hijo: voy a decirte esto mientras duermes, una manecita metida bajo la mejilla y los rubios rizos pegados a tu frente humedecida.


He entrado solo a tu cuarto. Hace unos minutos, mientras leía mi diario en la biblioteca, sentí una hola de remordimiento que me ahogaba. Culpable, vine junto a tu cama.


Esto es lo que pensaba, hijo: me enojé contigo.


Te regañé porque no te limpiaste los zapatos. Te grité porque dejaste caer algo al suelo.


Durante el desayuno te regañé también. Volcaste las cosas. Tragaste la comida sin cuidado.


Pusiste los codos sobre la mesa. Untaste demasiado el pan con la mantequilla. Y cuando te ibas a jugar y yo salía a tomar el tren, te volviste y me saludaste con la mano y dijiste: “¡Adiós, papito!” y yo fruncí el entrecejo y te respondí: “¡Ten erguidos los hombros!”


Al caer la tarde todo empezó de nuevo. Al acercarme a casa te vi, de rodillas, jugando en la calle. Tenías agujeros en las medias. Te humillé ante tus amiguitos al hacerte marchar a casa delante de mí.


Las medias son caras, y si tuvieras que comprarlas tú, serías más cuidadoso. Pensar, hijo, que un padre diga eso.


¿Recuerdas, más tarde, cuando yo leía en la biblioteca y entraste tímidamente, con una mirada de perseguido? Cuando levanté la vista del diario, impaciente por la interrupción, vacilaste en la puerta.


“¿Qué quieres ahora?”, te dije bruscamente.


Nada respondiste, pero te lanzaste en tempestuosa carrera y me echaste los brazos al cuello y me besaste, y tus bracitos me apretaron con un cariño que Dios había hecho florecer en tu corazón y que ni aun el descuido ajeno puede agostar.


Y luego te fuiste a dormir, con breves pasitos ruidosos por la escalera.


Bien, hijo: poco después fue cuando se me cayó el diario de las manos y entró en mí un terrible temor. ¿Qué estaba haciendo de mí la costumbre?


La costumbre de encontrar defectos, de reprender; ésta era mi recompensa a ti por ser un niño. No era que yo no te amara; era que esperaba demasiado de ti. Y medía según la vara de mis años maduros.


Y hay tanto de bueno y de bello y de recto en tu carácter. Ese corazoncito tuyo es grande como el sol que nace entre las colinas.


Así lo demostraste con tu espontáneo impulso de correr a besarme esta noche. Nada más que eso importa esta noche, hijo. He llegado hasta tu camita en la oscuridad, y me he arrodillado, lleno de vergüenza.


Es una pobre explicación; sé que no comprenderías estas cosas si te las dijera cuando estás despierto.


Pero mañana seré un verdadero papito. Seré tu compañero, y sufriré cuando sufras, y reiré cuando rías. Me morderé la lengua cuando esté por pronunciar palabras impacientes. No haré más que decirme, como si fuera un ritual: “No es más que un niño, un niño pequeñito”.


Temo haberte imaginado hombre.


Pero al verte ahora, hijo, acurrucado, fatigado en tu camita, veo que eres un bebé todavía. Ayer estabas en los brazos de tu madre, con la cabeza en su hombro.


He pedido demasiado, demasiado…


W. Livingston Larned


Extraído del libro sugerido por nuestro RETO para la lectura de agosto "Como ganar amigos e influir sobre las personas" de Dale Carnegie.

lunes, 13 de julio de 2015

ENCAMINADO

"Está usted a punto de emprender una de las aventuras que más puede transformar su vida"


Ayer hablábamos del legado de Dale Carnegie, hoy le toca el turno a José Silva.

"...también desarrollarás mayor comprensióncompasión y pacienciacontigo y con tus semejantes"

EN BUSCA DE LA EXCELENCIA

martes, 7 de octubre de 2014

LAST LESSON

Ayer hablábamos de llorar, hoy cambiamos de registro. ¡A reir! ¿Nos sigues? No te pierdas este vídeo:


Randy Pausch

"When Carnegie Mellon University professor Randy Pausch was diagnosed with terminal cancer, he blessed us with his last lecture. He said: The brick walls are there for a reason. The brick walls are not there to keep us out; the brick walls are there to give us a chance to show how badly we want something. The brick walls are there to stop the people who don’t want it badly enough. They are there to stop the other people!", The millionaire fastlane, MJ DeMarco.

lunes, 26 de mayo de 2014

EL QUE LA SIGUE, LA CONSIGUE @realmadrid #RealMadrid

10



Hace algún tiempo que empecé a publicar este blog. En la segunda entrada, del 5 de marzo del 2012 ya escribí sobre este asunto. Ha sido una constante en estos dos años. Pero hoy ( y me refiero al 24/05/2014 ) ha acontecido algo especial. Desde el comienzo, también he hecho referencia en varias ocasiones al tópico: "cuando yo era pequeño", y precisamente sobre ello quiero escribir hoy.

Tenía 5 o 6 años cuando destinaron a mi padre a Madrid. Los fines de semana regresaba a casa en el correo. Llegaba el sábado por la mañana, a primera hora, para volver a marcharse el domingo por la noche.
La estación quedaba cerca de casa, de manera que cuando oíamos y veíamos llegar el tren, comentábamos: "En quince minutos papá estará en casa". Nos solía traer algún regalo. Sólo recuerdo uno: un número 10 y una camiseta.  Me he dado cuenta de que desde aquel día, mi corazón es blanco.

Ayer me sentí orgulloso de mi fidelidad. Estaba, en agradable compañía, viviendo intensamente el acoso del último cuarto de hora del tiempo reglamentario, y haciendo cábalas sobre el añadido. Resultó ser superior al esperado. Comentaba: "Vamos bien, me gusta cómo se están entregando, lo vamos a conseguir, venga Sergio". Y apareció su cabeza. ¡ Ya está, el éxtasis ! Me imaginaba a Florentino diciéndole, como Herodes  a Salomé: Pídeme lo que quieras, te daré la mitad de mi reino.

Fue un día grande, memorable. No lo olvidaré. El grande entre los grandes tuvo un más que digno rival, un humilde entre los grandes, tan grande como el que más. Tras doce años, final histórica entre vecinos de la misma ciudad, partido intenso, sin demasiadas oportunidades, pero vibrante, en el que el más mínimo error acarreaba recibir un gol. Y así fue 1 y 1. Dos. Uno para cada bando. A la prórroga. Los merengues deseaban más la victoria, su dulzura se les había resistido por mucho tiempo. Por naturaleza son golosos y estaban hambrientos.

Tras una dura espera, la gratificación largamente postergada. Habrá que hacer un poco más de espacio en el Olimpo madridista. A Sergio, por supuesto, a todo el equipo, y muy especialmente a su capitán. Ciertamente no fue su día, pero pocos, muy pocos han hecho tanto por la familia blanca.

Temporada de records, temporada de España.

Coraje, perseverancia, confianza, fe, esperanza, tenacidad... De momento ya van 10.


jueves, 30 de enero de 2014

MAHATMA GANDHI


Hoy se cumplen 66 años de su muerte.





Tres virtudes nos ayudarán a superar las imperfecciones humanas: un poco de paciencia, mucha paciencia y paciencia infinita.



Necesitamos un sustituto YA.

martes, 19 de noviembre de 2013

sábado, 9 de noviembre de 2013

EL TABURETE DEL BIENESTAR

¿ Parece sencillo, no ?



Un asiento, 3 pies y 3 chambranas. ¿ Y qué tiene esto que ver con el bienestar ? Bueno, de eso va esta entrada. Si imaginamos que el asiento es el bienestar, creo que estaremos de acuerdo en que para que haga honor a su nombre debe quedar nivelado en horizontal, y cuanto más alto, mejor. ¿ Qué factores inciden en él ? Pues el equilibrio en la longitud de los pies y su solidez estructural. La función de las chambranas es precisamente la de garantizar esta última. Yo diría que se trata de los valores que rigen nuestra conducta. Podríamos mencionar muchos. Voy a elegir 3: respeto, integridad y humildad. Pero vamos a centrarnos en los pies. ¿ Qué tal: salud, dinero y amor ? Supongamos los pies telescópicos, como los de un trípode, que se puedan alargar y acortar. El objetivo a largo plazo es conseguir la igualdad de la longitud de los pies y la mayor altura posible del asiento, con ajustes temporales de adaptación a las irregularidades del terreno. Y digo ajustes porque a veces una pequeña licencia que penalice la salud, puede favorecer al bienestar. O querernos un poquito más a nosotros mismos nos facilitará más adelante el saber apreciar más a los demás. Así como un ligero recorte en el gasto, que podamos destinar a ahorro y posterior inversión nos va a proporcionar a futuro una mayor gratificación. En definitiva creo que se trata sin más de una actividad continua de equilibrio adaptativo y sana ambición.

viernes, 1 de noviembre de 2013

CUANDO YO ESTUDIABA...

Escuchaba muy frecuentemente la siguiente pregunta: ¿ Eres de ciencias o de letras ? La mayoría de la gente respondía que no se le daban bien las matemáticas, utilizando el regate como respuesta.
Ahora, en el presente, me parece que la cuestión más candente es: ¿ Eres empleado o empresario ? La mayoría apela a la seguridad. Otro regate. Las dos palabras empiezan por las tres mismas letras " EMP ", pero las restantes, así como sus posibles consecuencias, no tienen nada que ver. El futuro pinta muy negro para los primeros, es bastante rígido. Hay lo que hay. Para los segundos es más elástico, no exento de incertidumbre, pero moldeable. EMPieza a pensártelo, no se te vaya a hacer demasiado tarde.

Dos y dos son cuatro, y no hace falta saber mucho más. EMPrende.


¿Quieres empezar a tomar el control de tu vida o vas a seguir permitiendo que otros lo hagan por ti?

¡ Porque si no lo haces es muy probable que, en un futuro más o menos lejano, lo vayas a pasar muy, pero que muy mal !

" Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder ", John Quincy Adams.

“ Tener más libertad significa tener más responsabilidad: toma tus propias decisiones u otro las tomará por ti, y ese alguien no pensará en tu bienestar ”, Cristina Sánchez. 

domingo, 20 de octubre de 2013

SIGLO XX: ¿ESTUDIAS O TRABAJAS? SIGLO XXI: ¿EMPRENDES O MENDIGAS?


¿Te formas y trabajas para tu propio bienestar o para el de otro?

¡Amig@!

Si tienes la "suerte" de trabajar para otro, tarde o temprano se te va a terminar.

¿Y luego qué?

"En el siglo XXI emprender no es una opción, es una necesidad"

sábado, 19 de octubre de 2013

HAMBRE Y LOCURA, HASTA LA SEPULTURA

El pasado 5 de octubre se cumplieron 2 años de la muerte de Steve Jobs. Lo tenía apuntado en mi agenda para hacer una publicación en este blog, pero se me pasó. Estuve de viaje en Barcelona con más de 10.000 soñadores de los que escuchan a su corazón. Hoy un amigo ha publicado en FACEBOOK varios vídeos sobre motivación, que yo he compartido. En uno de ellos aparece un fragmento del discurso de Steve Jobs en Stanford. No me he podido resistir a recordarlo en su totalidad y, aunque con 14 días de retraso, publicar en su honor. No tiene desperdicio, aquí lo comparto:


" Su tiempo es limitado, no lo desperdicien viviendo la vida de otros ", Steve Jobs.

Para apreciar plenamente el valor de la victoria, hay que conocer la derrota. En la dificultad se halla el estímulo, en la caída, la oportunidad de recuperación. No hay atajos para el triunfo. El final para todos es el mismo, pero cada uno es libre de escoger su propio camino. Y eso es la vida, una continua elección.

" Sigue hambriento, sigue alocado ", Steve Jobs.



sábado, 21 de septiembre de 2013

PEDALEANDO

No importa la edad que tengas, da igual lo que sepas hacer, es indiferente lo que hayas hecho hasta ahora, lo relevante es que todo está cambiando. En realidad, lo único que no cambia es que todo está cambiando continuamente. Y ahora más. A lo largo de la Historia la velocidad de los cambios ha venido de la mano del progreso tecnológico. Los grandes descubrimientos, las grandes revoluciones, las grandes guerras y los grandes retos, han sido motores, causa y efecto de los avances en tecnología. Los que disponían de los mejores medios tecnológicos tenían ventaja, y ahora también. Pero hoy ya estamos asistiendo a la revolución de la información, lo último está rápidamente al alcance de cualquiera, la tecnología se está socializando, las distancias se acortan, las reglas de juego están cambiando. Si no quieres ser el primero en tener que abandonar la partida, concéntrate en jugar.


La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar“,  Albert Einstein.

¿Y cómo aprendiste a montar en bicicleta? Pues montando.




miércoles, 28 de agosto de 2013

I HAVE A DREAM, FIFTY YEARS (50 AÑOS)

“Fuimos creados para la grandeza pero hemos sido programados para la mediocridad“ 


Nuestras cadenas de hoy son intelectuales. Nos han educado en la mendicidad, en la dependencia, en el sometimiento a un sistema que se está mostrando incapaz de ofrecer la protección prometida, si es que en algún momento tuvo la verdadera intención de hacerlo. Hemos abusado de la opulencia y del derroche, nos han anulado los valores de la unión, del mérito, del esfuerzo y del sacrificio. Antes de que cayera el imperio romano se sedaba al pueblo con pan y circo. Hoy tenemos todo el fútbol que queramos, pero pan, cada vez menos. Estamos en bancarrota, pero aún así, continúa el saqueo. El cheque que nos ofrecieron no tiene fondos. ¿Hasta cuándo? Hace 50 años, se veían avances, ahora todo es degeneración. Nadie va a venir a sacarnos de ésta, somos cada uno de nosotros quienes tenemos que abrir los ojos y reaccionar, ser los primeros en abandonar la manada, y con responsabilidad, recuperando el espíritu de los 60 buscar la auténtica libertad.

jueves, 15 de agosto de 2013

¿QUIERES SER COMO EL REY MIDAS?


Todavía recuerdo que la madre de un amigo, quien era muy rica, siempre llegaba a la conclusión de que el dinero era malo. Yo me preguntaba por qué si pensaba eso, no daba todo su dinero a la iglesia a la que asistía.
No sabía si querer ser rico era contrario a Dios. Incluso me preguntaba si los pobres iban al Cielo y los ricos no. Esta confusión entre Dios y el dinero me atormentaba. La respuesta la encontré en un campamento de verano organizado por la iglesia, cuando llevaron a un joven ministro para la juventud. Todavía recuerdo el día que llegó al campamento. Los líderes de mayor edad quedaron boquiabiertos al verlo llegar con una guitarra colgada a la espalda, pantalones de mezclilla, playera y botas vaqueras. Debe tomarse en cuenta que esto ocurrió en Hawai a principios de los sesenta, y los únicos que vestían así eran los delincuentes juveniles de las películas. Por supuesto, a los muchachos les agradó inmediatamente.
En vez de sermonear y decirnos qué hacer y qué no, el joven ministro nos hizo cantar y bailar. En vez de enseñarnos a sentirnos avergonzados o culpables, nos enseñó a sentirnos bien con nosotros mismos.
El ministro principal de la iglesia tenía la apariencia de un fríjol seco y a menudo nos advertía sobre los peligros potenciales de la carne. Así, cuando llegó el joven y alegre ministro, la tensión entre ambos se hizo evidente. Durante una de nuestras fogatas nocturnas formulé algunas de mis típicas preguntas sobre el dinero. El ministro mayor afirmó que: “El amor al dinero era el origen de todo mal”, y que: “Era más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja que un rico entrara al Cielo”. Sentí que mi espíritu se hundía y me sentí culpable por querer ser rico.
El ministro joven tenía una perspectiva distinta del tema. En vez de despotricar contra el dinero nos contó la historia del hombre rico y sus tres sirvientes, conocida como la parábola de los talentos, que aparece en el evangelio de Mateo. Antes de salir de viaje, el hombre rico dio a sus siervos dinero (talentos). A uno le dio cinco talentos, a otro dos y al tercero uno.
El siervo que recibió cinco talentos inmediatamente se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco; el que recibió dos talentos ganó dos más, y el que recibió uno, cavó un hoyo en el suelo y lo enterró.
Al regresar del viaje, el hombre rico dijo a los siervos que había duplicado su dinero:
“Bien hecho, siervo bueno y fiel. En lo poco me has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.
En esta parte de la historia, el ministro joven dijo:
—Fíjense en las palabras “entra en el gozo de tu señor”. ¿Qué creen que signifiquen?
Varios aventuramos respuestas hasta que una joven dijo:
—Nuestro señor quiere que seamos ricos. ¿A nuestro señor le alegra que seamos ricos, cuando compartimos en este mundo de abundancia?
El joven ministro sonrió pero no respondió, y dijo:
—Permítanme leerles lo que dijo el siervo que enterró su talento.
Diciendo esto, puso a un lado la guitarra, abrió su Biblia y leyó la respuesta del siervo:
“Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo.”
El joven ministro alzó la vista para ver si seguíamos escuchando y dijo:
—El siervo afirmó que su señor era un hombre duro y que por eso no hizo nada.
—¿Quieres decir que culpó a su señor? —preguntó la misma joven.
El joven ministro de nuevo sonrió y leyó la respuesta del señor: “Siervo malo y perezoso.”
—¿El señor lo llamó malo y perezoso? —preguntó otro de los que estaban alrededor del fuego—. ¿Porque no multiplicó su dinero? ¿Quieres decir que lo llamó malo y perezoso porque no multiplicó su dinero?
El joven ministro sólo sonrió y continuó leyendo: “Sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos”.
—Entonces, ¿el señor recompensó al siervo que ganó más dinero? —dije yo.
—¿Acaso es eso lo que entiendes? —preguntó el joven ministro.
—Eso me parece —dije—. ¿Eso significa que mientras más dinero gane, más recibiré?
El ministro joven sólo sonrió y rasgueó su guitarra suavemente.
—¿El señor de esta historia es Dios —preguntó otra joven—, y nosotros los siervos?
—¿Dios recompensa más a los ricos que a los pobres? —preguntó otro más.
—Si dios es el señor de la historia, ¿Dios recompensa al rico y castiga al pobre? —preguntó el joven que estaba sentada a mi lado.
Para entonces, el ministro mayor movía la cabeza de un lado a otro preguntándose cuándo terminaría aquella conversación. El ministro joven sólo rasgueaba su guitarra, dejando que nuestros pensamientos se arremolinaran en nuestras cabezas, permitiéndonos decidir acerca de la enseñanza de la parábola. Finalmente, mientras el fuego crepitaba y el humo se dispersaba en la noche, preguntó:
—¿Qué nos dice esto sobre quienes tienen dinero y sobre quienes no lo tienen?
—¿Que quienes no tienen dinero son flojos? —preguntó un joven sentado frente a mí, al otro lado de la fogata—. ¿O que quienes no tienen dinero son malos?
—No, eso no significa —dijo alguien más—. Eso sería demasiado cruel. El mundo está lleno de personas pobres.
—Pero, ¿qué hay de las palabras “entra en el gozo de tu señor”? ¿No significa eso que la riqueza da felicidad?
—No, eso no significa —gritó otro joven campista—. Mis padres dicen que los ricos no son felices, que sólo los pobres y los buenos pueden ir al Cielo. Dicen que el amor al dinero es el origen de todos los males.
—Muy bien, muy bien —dijo el ministro joven para calmar la discusión que empezaba a caldearse—. Déjenme terminar la lectura.
Dejando su guitarra a un lado, terminó la lectura: “Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”
El fuego crepitaba en el silencio. Nadie dijo nada. Ambos ministros, el joven y el mayor, permanecieron callados.
—¿Eso significa que los ricos serán más ricos y los pobres más pobres? —preguntó una joven.
Ninguno de los ministros habló.
—Eso sería injusto —añadió la joven—. Dios debería dar a quienes no tienen nada; debería ser generoso con los pobres.
—Sí, sería justo —dijo otra persona—. Es terrible decir que “a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”.
—¿Esto significa que los perezosos son malos? —preguntó una voz suave desde la oscuridad—. ¿Por eso aun lo que tienen se les quitará?
La conversación alrededor de la fogata continuó hasta que el fuego se consumió.
Vertiendo agua sobre los carbones, el ministro joven dijo: “Hora de acostarse. Todos deben hallar sus propias conclusiones acerca de la parábola. Algunos seguirán pensando que el dinero no es importante; otros pensarán que los ricos son malos o que los pobres tienen más posibilidades de ir al Cielo. Sea cual sea, la conclusión a la que lleguen determinará el resto de sus vidas.”
Aunque tal vez no haya comprendido el significado cabal de la parábola, sí entendí que el señor dio el dinero a quien lo había multiplicado; también que el señor había creado a partir de la nada. En otras palabras: era creativo y la creatividad es infinita, por lo que el dinero es infinito, abundante. Y ser creativo y tener abundancia era el gozo del señor.
En cuanto a lo que ocurre a quienes no multiplican su dinero y por qué se les quita lo poco que tienen, no estoy seguro del significado. Tengo mis dudas. Sin embargo, las palabras que el ministro joven dijo aquella noche me parecieron convincentes: la conclusión a la que llegara afectaría el resto de mi vida.
En mi opinión, nuestra tarea principal es lograr que la vida en la Tierra se parezca lo más posible a la vida en el Cielo.
La diferencia entre Dios y el oro:
Mi padre rico me enseñó la diferencia entre Dios y el oro: “Si quieres parecerte a Dios y convertir cualquier cosa en oro, debes conocer la diferencia entre Dios y el oro”. Y añadió: “La diferencia entre Dios [God] y el oro [gold] es la letra ‘l’. La ‘l’ significa perdedor [loser], saqueador [looter], pésimo líder [lousy leader] y mentiroso [liar]. Si no eliminas estos calificativos de tu carácter nunca adquirirás el toque de Midas: la
capacidad de convertir todo lo que toques en oro”.

Extracto de "Queremos que seas rico" de ROBERT TORU KIYOSAKI y DONALD JOHN TRUMP.


¡LLÉVATE BIEN CON EL DINERO!