TUS PÁGINAS

sábado, 26 de diciembre de 2020

DISPARA

La motivación es lo que nos mueve a la acción. Se trata de algo muy personal. Cada uno de nosotros tenemos un gatillo, un resorte o disparador, que es el que nos activa y nos pone en marcha sin contemplaciones.

Con 25 años cumplidos me hice monitor nacional de atletismo, y cuando tenía 19, recuerdo que un profesor me había dicho que la cultura es lo que queda cuando se ha olvidado todo lo que se ha aprendido. Pues algo que me quedó indeleblemente grabado en la memoria de aquel curso deportivo es la siguiente máxima: "El velocista, nace; el fondista, se hace". Y yo siempre tuve muy claro que era fondista.

Desprovisto de cualidades o privilegios que me permitieran destacar en algo a corto plazo, tenia muy claro que mis logros vendrían a largo, siempre que la vida me diera la oportunidad de demostrarlo.

Este tipo de resultados no se pueden conseguir sin esfuerzo, trabajo duro y disciplina. Y para ello se desvelaban como imprescindibles las que en este artículo denomino virtudes motivacionales.

Como sucede en un arma de fuego tras un disparo, cuando se enciende la pólvora, ya no hay marcha atrás.

Espero que en algún momento de tu vida, tú también encuentres el gatillo, que movilice el martillo, que active tu percutor.




FE, ESPERANZA Y LONGANIMIDAD

Cuando un ingeniero pretende diseñar y construir una gran estructura que le garantice la ligereza y resistencia a la deformación deseadas, suele recurrir al empleo de una de las figuras geométricas más sencillas: el triángulo, base de las estructuras reticuladas, que se utilizan en cualquier puente, cercha, torre, cubierta, grúa...


3 simples barras conectadas por medio de tres nodos dan para mucho y proporcionan un conjunto de propiedades difíciles de igualar.

Si tuviera que definirme por las 3 características esenciales para llevar a buen término un proyecto en cualquier campo que podamos imaginar, lo que podríamos denominar las 3 virtudes motivacionales, me decantaría por estas 3:

FE, ESPERANZA Y LONGANIMIDAD

Fruto de la continua tendencia a saber más, a conocer mejor, a entender con mayor profundidad, he descubierto recientemente una nueva palabra cuyo significado encaja con mayor precisión en aquello que pretendo determinar. Las 2 primeras ya las he mencionado en artículos anteriores, la tercera, que me ha sido revelada por casualidad, aporta matices adicionales, es más ajustada, más precisa, y además resulta de rabiosa actualidad. Parece contemplar ideas y conceptos más cercanos a la psicología y a la conducta humana, que es en definitiva lo que trato de analizar, y no a la técnica y a la tecnología, a las que hacían referencia el término que anteriormente utilizaba en su lugar. Te invito a conocerla.