Por si acaso, mucho cuidadín con las cámaras fotográficas y los micrófonos de los teléfonos inteligentes, están por todas partes sin ningún control, y es que es imposible ponerle puertas al campo. En cuanto a la rumorología, las armas más letales pueden ser las redes sociales. Estés o no estés, ¡ ESTÁS !, por cuenta propia o ajena. Y como a pesar de todo lo que nos hacen creer, nadie se interesa ni lo más mínimo por ti, ni te va a defender en caso de ofensa ¡ ALERTA ! Si te hacen daño será muy difícil de reparar.
¡ Y no olvides nunca que las apariencias engañan !
