domingo, 8 de septiembre de 2019

EL SECRETO MÁS IMPORTANTE SOBRE LOS NEGOCIOS


Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, nos pasamos el día, sin saberlo, haciendo negocios. Es más, incluso mientras dormimos estamos haciendo negocios.

Y no somos conscientes, porque estamos en la parte equivocada. Porque asumimos desinteresada y voluntariamente que los negocios no son para nosotros, que no son de nuestro interés e incluso que son algo malo.

Pues bien, te voy a decir una cosa. En este mundo sólo hay dos tipos de personas, las que gastan todo lo que ganan, y las que ganan lo que los demás gastan.

Ahora sólo hay que decidir de qué lado queremos estar.

Cuando compro el pan, estoy haciendo negocios, yo soy el cliente, el que gasta, y el panadero es el que gana lo que yo gasto.

Cuando cojo el bus, estoy haciendo negocios, yo soy el cliente, el que gasta, y el transportista el que gana lo que yo gasto.

Cuando enciendo la luz al despertarme, estoy haciendo negocios, cuando enciendo la TV, cuando cargo el móvil, cuando cocino, cuando paso la aspiradora, cuando plancho... yo soy el cliente, el que paga, y la empresa suministradora de electricidad la que gana lo que yo gasto.

Y mientras duermo sigo haciendo negocios, porque el frigorífico sigue funcionando a esas horas, y el seguro del coche también me cubre si le pasa algo por la noche, así como la compañía de móvil me permite utilizar los servicios contratados durante las 24 horas todos los días del año.

Yo pago y ellos ganan.

Pero ya basta.

Lo que nadie te había dicho hasta ahora, es que le puedes dar la vuelta a la tortilla. Que aunque sometido por necesidad a pasarte el día haciendo negocios, te puedes cambiar de bando. Que puedes ser tú y no otro el que salga beneficiado de las transacciones, el que gane lo que los demás gastan.


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