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viernes, 8 de septiembre de 2017

ESTABILIDAD FINANCIERA

¿Se te ocurre una situación en la que la determinación y el cálculo de la estabilidad sea más importante que en el caso de un buque que va a estar toda su vida sometido a las oscilaciones de la mar y al desplazamiento de pesos a bordo?

Efectivamente hay que tomarse este asunto muy en serio. Tal es el caso, que cuando se estudia la estabilidad estática transversal se tienen en consideración tres posibles situaciones, que trasladadas al campo de las finanzas nos pueden ayudar a entender con mucha más precisión las distintas posibilidades que se nos pueden presentar.

El caso más desfavorable se presenta cuando el más mínimo desequilibrio transversal provocará el vuelco del buque, que no será capaz de recuperarse por sí solo. Es lo que se denomina equilibrio inestable. Crash, quiebra, insolvencia. ¿Te suena?

Existe una situación de equilibrio intermedia, engañosa, a la que llamaremos equilibrio indiferente, que sólo se hará patente cuando actúe una fuerza exterior que incline el buque. El problema consiste en que no será capaz de recuperarse por sí mismo, sino que permanecerá inclinado hasta que otra fuerza exterior venga a devolverlo a su posición anterior o a aumentar todavía más el desequilibrio. Y así sucesivamente. Suspensión de pagos, concurso de acreedores, deuda, déficit. ¡Cuidado!


La única situación de equilibrio estable se da cuando aunque se produjera algún desequilibrio temporal, el buque recuperara automáticamente la verticalidad, sin necesidad de ninguna intervención externa, tantas veces como se diera esta circunstancia. Así es como se diseñan los barcos y así es como pueden permanecer a flote y correctamente adrizados (enderezados) a lo largo de toda su vida.

Exactamente igual se debe garantizar la estabilidad financiera de cualquier unidad económica para evitar consecuencias del todo indeseables.

Curiosamente es una de las primeras cosas que nos enseñan de bebés, cómo funciona un tentenpié, pero llegados a la edad adulta, cuando llega el momento de aplicarlo seriamente a nuestra economía, lo tenemos totalmente olvidado. ¿Alguien ha pasado en alguna ocasión por dificultades económicas?

Vivir al límite, por encima de las posibilidades, continuamente endeudado, gastando continuamente más de lo que se ingresa, a crédito... puede parecer equilibrio, indiferente le hemos llamado, pero si no hacemos algo al respecto, a menos que ocurra algo casi sobrenatural, lo más probable es que acabe en catástrofe.

¿Cómo evitarlo? En primer lugar huyendo de toda y cada una de las causas recientemente mencionadas y en segundo lugar manteniendo siempre un colchón de ahorro, adecuadamente proporcionado a cada economía, para poder combatir de manera "automática" los desequilibrios puntuales que se puedan presentar.


El objetivo último, como en los barcos, es no volcar y mantenerse siempre a flote y adrizado (enderezado).

domingo, 3 de septiembre de 2017

INDEPENDENCIA FINANCIERA VS. LIBERTAD FINANCIERA

Si hay alguien totalmente independiente, que levante la mano.

Aunque está ampliamente extendido su uso, el significado de la expresión "Independencia financiera" me parece que encierra ideas no del todo aclaradas y creo que merece un análisis más detallado pues su correcta interpretación puede evitar más de una decepción.


Entiendo que el segundo vocablo, "financiera" es el menos escabroso de los dos y se le puede asignar cualquier referencia relacionada con el capital, que para mantenernos en un terreno menos abstracto podemos identificar con el dinero.


Mi inquietud proviene del primero, "independencia". Literalmente significa: "Que no guarda relación de dependencia con otra cosa", y aquí surge mi reflexión.


¿ Realmente se trata de algo posible ? ¿ Existe algo en el Universo totalmente independiente del resto de las cosas ?


Y menos tratándose de dinero, que no es ni más ni menos que un instrumento de intercambio.


Otra expresión muy utilizada es la de "Libertad financiera". Volvemos a encontrarnos con un concepto cuestionable, "libertad". Si bien creo que es posible llegar a pensar lo que uno quiera, otra cosa muy diferente es decir y hacer lo que desee ( ¡ A ver quién siempre se atreve o le interesa ! ). Y mucho menos si lo ligamos a la otra palabra "financiera", por la misma razón anterior.




En una ocasión escuché a un personaje muy popular describir la riqueza como una situación en la que uno puede permitirse todo lo que desee sin tener que preocuparse por el costo. Es este sentido podrían equipararse ambos conceptos. Ahora bien, aunque él se consideraba a sí mismo rico, no tenía el control sobre su libertad, de hecho ha estado privado de ella en varias ocasiones.

Quizás el status más razonable a perseguir sea el de "Estabilidad financiera". La palabra estabilidad también tiene sus migas, pero eso lo dejamos para otra publicación.

La estabilidad transmite una idea de paz, de tranquilidad, de tener las cosas bajo control, y ése creo que es el primer objetivo a conseguir para posteriormente seguir aspirando a algo más. Una vez alcanzado un determinado grado de estabilidad se puede, con precaución, ir pensando en elevar un poco más el listón hasta tratar de colocarlo lo más cerca posible de la ansiada libertad.