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domingo, 27 de septiembre de 2020

LA VENTA MULTINIVEL ANTES DE JESUCRISTO

El artículo 22 de la Ley del Comercio Minorista regula la venta multinivel y emplea conceptos tales como redes, comerciantes, distribuidores y agentes. Legislación de finales del siglo XX, que se ha demostrado de gran actualidad en el XXI y que tiene sus orígenes varios siglos antes de la Era Cristiana.

En tiempos de la Roma republicana, y con mucha anterioridad, pues no se trata más que de la esencia del comercio, y este existe desde que se inventó el trueque, las relaciones económicas se sustentaban en dos tipos de personas jurídicas: el patrón y el cliente.

Sin que existiera discriminación por la procedencia social o nacionalidad de los individuos, se establecían relaciones comerciales, que buscando el beneficio de ambos intervinientes, facilitara la transacción de productos y servicios entre productores y consumidores finales.

El cliente de un patrón podía ser asimismo patrón de otros clientes, convirtiendo al primero en patrón supremo del segundo, de modo que los clientes del segundo se convertían automáticamente en clientes del primero.

El concepto de cliente en época romana era diferente al actual. Hoy en día identificamos los términos cliente y consumidor. Entonces, un cliente era un empresario que adquiría ciertos productos de un fabricante y los ponía a disposición de su patrón para que este a su vez los negociara con su propio patrón, y así sucesivamente.

De manera que el que los romanos llamaban patrón supremo se relacionaba con sus patrones de primer nivel, que a su vez se relacionaban con otros patrones, que conformaban el 2º nivel del 1º y el primer nivel del 2º, y así sucesivamente hasta el productor inicial que podía encontrarse en cualquiera de los países de la ribera del Mediterráneo o fronterizos con estos con los que la ciudad de Roma mantenía relaciones comerciales.

Nada nuevo en la esencia, muy diferente en las formas. Hoy se puede hacer todo por internet.



sábado, 29 de abril de 2017

¿TE APUNTAS A UN KEIRETSU?

De vez en cuando descubro nuevos conceptos que de algún modo vienen a colación con los asuntos de mi interés. El más reciente ha sido éste: KEIRETSU

Ha sido a través de una organización ( http://www.keiretsuforum.es/ ) que se dedica a facilitar contactos entre emprendedores que buscan financiación para sus proyectos y potenciales inversores. Escabroso asunto que muchas veces hace desistir a los más tenaces.

Al consultar el significado de este término japonés en la wikipedia, enseguida le he encontrado cierto parecido con el tipo de asociación que representa a las empresas de network marketing. Una empresa líder, potente, que es la promotora, propone a una serie de empresarios independientes que desarrollen un modelo de negocio, que ya ha probado y demostrado que funciona, y que es exportable a otros países o entornos en los que pretende expandirse.

La mayor parte del esfuerzo administrativo, de gestión, de infraestructura, de financiación, de experimentación... ya está desarrollado por ella, todo el sistema de logística está diseñado y sólo queda por hacer el trabajo de ventas y de expansión de la red de comercialización, que es precisamente lo que propone a esos emprendedores que pudieran estar interesados en colaborar con ella. Sin necesidad de financiación, sin asumir riesgos financieros, sin precisar de local ni empleados, porque todo se hace online, sin exigencias de horario ni calendario, sin jefes, en definitiva, con un elevado nivel de libertad, resulta una oportunidad muy atractiva para aquellas personas inconformistas, que están buscando desarrollar en su tiempo libre una alternativa profesional, un plan B, o un desembarco en el mundo de los negocios, pero que no tienen ideas sobre qué hacer, o no tienen recursos para ello, o simplemente no quieren asumir los riesgos de un negocio tradicional.

También se trata de una posibilidad muy atractiva para aquellos comerciales, que disfrutan con su trabajo pero que están hartos de sacrificarse en beneficio de otros sin obtener el merecido reconocimiento y quieren empezar a sentar las bases de un negocio propio desarrollando las habilidades en las que son especialistas.

viernes, 18 de diciembre de 2015

MASTER FRANQUICIADOR


La franquicia es un modelo de negocio con origen en los Estados Unidos, como casi todo lo que atañe al mundo de los negocios en la actualidad. Nace allí y se acaba extendiendo por todas partes. Cuando llegó a Europa encontró fuertes resistencias por parte del empresario tradicional. Cuando algo se percibe como una amenaza al status quo, siempre encuentra fuerte resistencia por parte de aquellos que en ese momento ostentan el control del mercado. Hay que criticarlo y combatirlo como sea con tal de evitar lo que se considera, no sin razón, una seria amenaza del recién llegado. Al cabo de unos años ya podemos valorar objetivamente su implantación. Una gran parte del comercio tradicional está desapareciendo y sin embargo, muchos de los empresarios que han ido confiando en la franquicia están viendo los frutos de su apuesta.

Cuando una empresa, que opera con este modelo, pretende desembarcar en una nueva zona geográfica, suele delegar en un master franquiciador la responsabilidad de la expansión a cambio de una parte de los beneficios. Un franquiciado sólo tiene derecho a explotar su propio negocio, mientras que el master franquiciador recibe compensación de todos los contratos de franquicia que sea capaz de generar en su zona de operación.

Por otro lado, el comercio electrónico ( e-commerce ) está batiendo cada día sus propios récords de facturación. Aunque disimulado por las estructuras tradicionales, cada vez que vamos a un comercio tradicional que utiliza equipos informáticos, estamos participando de una transacción de comercio electrónico. El pago con tarjeta, una financiación del pago, la gestión automática del almacén y los pedidos, el suministro de unos datos personales para la contratación de un servicio o el envío de una mercancía... no son sino operaciones habituales que hacemos cada día sin darnos cuenta en el ámbito del comercio electrónico.

Uno de los principales inconvenientes del modelo de franquicia tradicional, sobre todo de las grandes marcas, que son las que pueden ofrecer mayores probabilidades de éxito, es el elevado nivel de inversión necesario para arrancar, lo que deja fuera del mercado a muchos pequeños emprendedores que podrían estar interesados en la explotación de este modelo de negocio.

Pero ahora viene lo bueno. Todos podemos explotar una actividad de comercio electrónico con nuestro dispositivo de telecomunicaciones habitual. Gracias a la gran difusión que están teniendo en estos últimos años la nuevas tecnologías, término que se utiliza fundamentalmente para referirse a las tecnologías relacionadas con la informática y las telecomunicaciones, cualquier persona puede disponer de una conexión a internet, unos equipos y unos programas y aplicaciones similares a los de cualquier gran empresa multinacional. Esto ha favorecido el gran auge que están experimentando las oportunidades de desarrollar una actividad empresarial desde su propia casa, lo que se conoce como "home based business" ( negocios basados en el hogar ), entre aquellas personas que bien con dedicación exclusiva, o a tiempo parcial, desean complementar sus fuentes de ingresos con actividades alternativas.

Si la franquicia ha demostrado su validez, lo que va a suceder con este nuevo modelo va a ser, ya lo está siendo en otros países, algo espectacular.

Con una inversión ridícula se puede disponer de un sistema informático suministrado y gestionado por el franquiciador, de modo que el franquiciado, sin necesidad de invertir en los gastos fijos de los negocios tradicionales, y por tanto sin una inversión inicial prohibitiva, y sin riesgo, puede centrase simplemente en las actividades de captación de clientes para su propia franquicia y de otros emprendedores que también quieran disponer de la suya, realizando funciones de master franquiciador, y por tanto beneficiándose de la facturación global del equipo que sea capaz de construir.

Si no hay ventas, tampoco hay gastos, pero si las hay, toca recoger beneficios.